lunes, 4 de febrero de 2008

Plan de Entrenamientos

Compañeros, comienzo esta sección con el objetivo de que retomemos los entrenamientos semanales. Y no sólo retomarlos, sino empezar a hacerlos con un poco de sentido. Como yo no tengo conocimientos en este sentido, invito a todos los que los tienen para que aporten todos sus conocimientos en esta sección y consigamos crear un buen plan de entrenamientos.

Yo, como parte más física, propongo que un día a la semana, hagamos un buen rato de carrera contínua en el Retiro, ya que el fondo físico es un tema importante para los partidos más exigentes. Si nos animásemos todos, por ejemplo, los días después de partido, a hacer carrera suave, nos vendría bien tanto para recuperar del esfuerzo del partido como para ir cogiendo forma física...

Y, otro día de la semana, propongo hacer entrenamiento en el colegio, con balón y siguiendo un plan de entrenamiento que invito a idear a los que tienen conocimientos sobre el tema (Córdoba, Peska, Mon...). Nos vendria muy bien ensayar los movimientos en defensa, ataque, jugadas ensayadas, etc.

¡Ánimo! Sección abierta...

Previa Altamar vs Salesianos

Liga Fútbol Sala Altamar Capital – Salesianos Atocha AA

La gran incógnita se mide al co-lider

Altamar solo ha disputado dos partidos. Salesianos de nuevo mermado por las bajas.

Paco Trueba 4/02/2008
Si lo de hoy fuera una película, ya tendríamos titulo; La amenaza fantasma. En las escenas ya rodadas de esa película descubriríamos a un equipo local que solo ha disputado dos partidos. Una esperada victoria contra el flojo Accenture, y una derrota contra el siempre difícil Cortefiel. Por otro lado, se ausentaron en dos ocasiones a los rodajes del film. Un día aplazado y otro día sin comparecer.
Inquietante, cuanto menos.

Por otro lado llega el Salesianos, brillante co-lider y máximo anotador del torneo. Y con película de producción propia; Crash. Sonido con el que podríamos describir el estado físico del club. Salesianos se enfrenta al partido de esta noche con dos bajas ya confirmadas, la de Antonio (habitual) y la de Córdoba, que se enfrenta a algo desconocido.

Aún así el Salesianos mantiene su espíritu en altos niveles, ya que podrá recomponer el equipo con la inclusión en la convocatoria de Pablo González, brillante extremo, y de David Montero, el cual es ya casi un fijo en las alineaciones.
Se mantiene la duda hasta última hora del 9, Iván Blanco, aquejado de un mba. Repasando virtudes y defectos de este jugador, se estima su participación en este torneo en unos siete minutos, una asistencia de gol, un tiro al palo y una lesión. Esta tarde comprobaremos que parte de sus estadísticas ensancha.

En el fondo y en la forma, hoy Salesianos debería ser teórico ganador, a partir del estado de optimismo que vive el equipo, que sale a pasear con los diplomas colgados y las joyas lustrosas: colíder, 9 puntos, 3 victorias en Liga, 32 goles a favor... Y así.

En el Salesianos, el mister&player Montero parece que apostará por el mismo equipo que derrotó al Accenture con la única duda de Miguel o Pablo, que se resolverá en función de lo engrasado que se encuentre el centrocampista de Antón Martín.

Fortín. A Sanchinarro habrá que empezar a considerarlo como un jugador más, o como un ejército. El Salesianos acumula 3 victorias allí, posiblemente espoleado por las dimensiones del terreno de juego, que tanto ayudan a su estilo.

Si el escenario no fuera un estímulo suficiente, la promesa de buen fútbol se sostiene en el talento y en los números. El Salesianos es el mejor artillero del campeonato (32) y el Altamar es el único equipo que mantiene un equilibrio perfecto entre goles a favor y en contra: (12 a favor y 12 en contra).

Finalmente, el partido de hoy parece que nos regalará entradas en primera fila para otra película; Regreso al futuro. Pero no en aquella que Michael J. Fox se marcha a montar en monopatines que vuelan, sino una de esas en que el protagonista se enfrenta a granjeros, a sus propios padres, a su pasado.El Salesianos planteará hoy su típico partido, fuerte en defensa y fugaz en ataque. Sin preciosismos, solo les vale ganar.

Con todo esto, se presenta un interesante partido. Preparen las palomitas, acomódense en su butaca y esperen a que el bueno bese a la chica. Hoy, ganamos el Oscar.

martes, 29 de enero de 2008

Liga Fútbol Sala | Salesianos Atocha AA 14 - Accenture 0

Explotación laboral en Accenture

No hubo ensayo, ni diversión. Puro tramite.

Paco Trueba 30/01/2008
Los partidos amistosos, los homenajes y las pachangas en general tienen el peligro de la relajación absoluta, un estado de ánimo que tanto pacifica el alma que existe el riesgo de anular el fútbol y convertirlo en pic-nic con balón y espectadores. Parte de eso sucedió ayer, y en parte era lógico. El Salesianos estuvo a tres cuartas partes de altura de su prestigio y entendió que cualquier aparición por ultramar exige, además de los abrazos protocolarios, la victoria implacable. Que nadie piense que es crueldad, es alimentar el mito, justo lo que pasea el club cada vez que hace las maletas.

Aunque debemos felicitarnos. Durante unos minutos, que parecieron horas, todos pensábamos que no habría tal partido. Ni exhibición, ni ensayo. Ni portería a cero. Nada. Sudadera y vuelta a casa.

Quizá el momento de máxima tensión de todo el encuentro fue ese; el vacío. La pena desgarradora. Toda una semana deseando un partido no se merecía tal final. Y tal vez ese Dios de Antonio fue el que hizo aparecer por la puerta del estadio a los jugadores del Accenture.

Veinte minutos tarde. Quizá debamos dejar para otro día el debate sobre el trabajo que ofrecen las consultoras a deportistas como estos. No será por plantilla, ya que el club cuenta con 28 jugadores, entre ellos de varias nacionalidades. Ojo. A lo mejor nos encontramos en la vuelta a un Accenture renacido, pudiendo elegir un gran equipo de entre toda su cantera…

Y sí la tensión fue antes. La emoción no fue un gol de chilena, ni una parada en el último segundo. La alegría simplemente fue el poder disputar el partido. Que a esas alturas no era poco.

Una vez comenzado, poco que contar. El Accenture se plantó en el terreno de juego con cuatro jugadores. Y el Salesianos dispuesto a conseguir la máxima renta de goles posibles.

Dilema. Ante semejante panorama, los futbolistas del Salesianos no supieron bien cómo actuar. Quedó claro en los primeros acercamientos a la portería del Accenture. Si los jugadores buscaban el gol con ansia, podían parecer poco educados, pero si tocaban con exceso, daría la impresión de que se burlaban. En ese dilema socio-político se debatió el Salesianos durante unos minutos: por no disparar, ni se chutaba; por no fusilar, se lanzaba la pelota fuera.

Hasta que Miguel, el universo más complejo, resolvió el problema: ganar. No hay otra. Como siempre, su cabeza se mantenía al margen de las convenciones. Con esa decisión comenzó el festival, asistido con eficacia por Peska y Córdoba. Y así fue marcando hasta tres goles, todos de factura impecable y gesto adusto, para dejar claro que no se diverte simplemente, no había otro remedio.

Córdoba no es tan poético, pero conoce las lecciones imprescindibles. Por ejemplo, estar en el lugar adecuado en el momento preciso. En este partido pareció encontrar su sitio y su moral, jugó con gran sentido, se sumó al ataque en alguna ocasión y defendió correctamente (su gran virtud). Gran jugador que parece que vuelve. El Salesianos, parece recuperarle.

El resto de jugadores mantienen su línea. García Caro anotó otros tres goles, que hoy no hacen más que sumarse a su estadística. Tres que son seis. Y ahora lo explicaremos.

Kike mantuvo ordenada la defensa todo lo que el partido le permitía. No debe ser fácil ser mariscal en una guerra ganada, donde los soldados se descolocan y le dejan en evidencia. Aun así le vimos más activo en ataque que de costumbre (dos por dos goles). Tiene alma de 10, aunque posición de 4. Ya se sabe, el equilibrio es imposible.

Por otra parte, siempre suele ser Peska quien anima al Salesianos a base de imaginación, eso que le sobra y que muchas veces le hace pasar de fantástico a fantasioso. Su irrupción tuvo el poder de quebrar la monotonía y de romper el equilibrio. Ese es su valor.

Pese a todo, lo importante era cumplir el objetivo, y se consiguió. Pablo Alcázar no tuvo mucho trabajo, pero estuvo correcto en cada balón que se le acercó. El cancerbero tuvo su día más apacible, hoy comienza su particular racha de minutos sin recibir un gol, por ahora 50. ¿Le valdrá para estar en el cinco ideal?

Con el partido en juego, el Accenture terminó de derrumbarse. Y encima llegó el descanso para rumiar la desgracia. El Salesianos lo aprovechó para creer en las hadas y los milagros. En la Liga.

En un partido sin historia, el árbitro decidió escribirla. El partido quedó suspendido por mutuo acuerdo en el intermedio. El resultado quedaría doblado, de siete a cero, a catorce a cero. Por eso el valor doble de los goles. Quien no estuviera anoche en Sanchinarro creería que se disputaba la Copa del Rey…

Conclusión. Si cinco futbolistas vulgares juegan al primer toque es fácil que se disimulen todas sus carencias y parezcan buenos. Pero si lo hacen cinco futbolistas con oficio y experiencia es seguro que se multiplicarán sus virtudes. Eso ocurre. La velocidad desarbola contrarios y marca un ritmo vertiginoso que no hay rival que lo resista. Recordemoslo para próximos compromisos.

Después del partido la sensación no es de gran victoria, ni de trámite cumplido. Estos partidos no refuerzan la autoestima, solo la estadística. Vendrán más y mejores. Oportunidades para escribir leyendas. Hoy se ha cumplido lo que se esperaba. Muchos goles, y portería a cero.

domingo, 27 de enero de 2008

Previa Salesianos vs Accenture


Liga Fútbol Sala Salesianos Atocha AA - Accenture


El Salesianos asusta y el Accenture no se rinde


Montero por Antonio y Peska, Iván vuelve a la convocatoria. Batres, única duda. El partido servirá de homenaje al jugador número 11, David Suarez, por su ausencia esta temporada.


Paco Trueba 28/01/2008
El cuarto contra el último. Así se mide la distancia entre el Salesianos y el Accenture: 6 puntos de diferencia. Y eso es como decir dos mundos, dos planetas. Co-líder y colista. En cualquier otra faceta profesional no se plantearía ni la duda ni el debate: el pez grande se come al chico. Y sucedería igual en la mayoría de los deportes: bien jugado muchacho, otra vez será. Pero les recuerdo que esto es fútbol, a lo que jugaban el David FC y el CF Goliat.


El milagro es doble si pensamos en los problemas que sufre el club visitante, en sus deudas, en los abandonos a mitad de carrera y en la sensación general de que la institución está entregada a su suerte (mala). El prometedor Batres, máxima esperanza del equipo, es un fantasma que se recupera de su pasada etapa en el Salesianos y todo sugiere que se marchará por la misma puerta que por la que se marcho de su anterior club.


Midiendo el choque en números, se divisa una evidente desigualdad. El Salesianos acumula 18 goles a favor, bastante buen porcentaje para tres partidos. Y por el contrario 16 goles en contra, bastantes, aunque lo que cuenta son las victorias. Dos de tres.Enfrente, el Accenture. Tres partidos jugados, tres derrotas. Tan solo cuatro goles a favor, menos de la mitad de los que lleva García Caro en esta liga, y 33 en contra.


Como diría el Gurú de las matemáticas, los números nunca se equivocan. Veremos.
No obstante, el equipo disimula bien la euforia. Montero ha insistido en la sabiduría popular para fijar la atención sobre el partido: en partidos así se ganan Ligas. Y se pierden. Por eso ha renunciado a cualquier rotación extraña. Las novedades son obligadas: el mismo Montero suple a Peska (de exámenes) e Iván en principio vuelve a escena. Y no negaré que preocupa la ausencia del 19, al que algunos consideran el tapón de esta piscina olímpica que es el Salesianos.


Es extraño, pero la desproporción entre los contendientes (deportiva y anímica) es uno de los principales alicientes del partido. Al Accenture sólo le queda esto, porque jamás se levantó un equipo tras tantas derrotas consecutivas. Para el Salesianos es otra prueba, otro examen, el fácil, el que no estudias, el trámite o el susto.


Desde el seno del club, se comentó la posibilidad de efectuar varias pruebas en este partido. Mantener la portería a cero, acercaría a Pablo Alcazar a la posibilidad de aparecer en el próximo cinco ideal. Reforzaría la autoestima defensiva, y rebajaría la cifra de goles encajados por partido.


Darle minutos a Iván Blanco es otra de las posibilidades, aun es duda, para acelerar su recuperación.


Miguel, en este partido, se despide hasta los próximos dos encuentros, por la convocatoria de su selección para la Copa Malibu (con piña), que se disputará en Punta Cana.


Córdoba dispondrá de otra prueba física y mental, para volver a ser el que fue. Aun así se valora positivamente su actitud defensiva, una cualidad muy demandada en el momento actual de este equipo.


El mister Montero, tendrá que repartir lecciones tácticas desde la banda, y de juego cuando entre al campo.


Y nos quedan el 10 y el 7. Para explicar la relación entre Kike y García Caro hay que recurrir a las conexiones espirituales. Son almas gemelas que han nacido en casas diferentes. Profesionales rigurosos, espartanos y veteranos del gol. Son maestros del ajedrez en sus dos o tres últimos movimientos, los que van del jaque al mate. No es que se entiendan, es que se saben.


Queda el reto encima de la mesa. Portería a cero, y máxima eficacia cara al gol.



martes, 22 de enero de 2008

Liga Fútbol Sala | CAI Madrid 8 – Salesianos Atocha AA 4

Desastre en Sanchinarro

Merecida victoria local ante un Salesianos insulso. Empezó bien pero acabó desbordado por el rival y por su propia estrategia.

Paco Trueba 22/01/2008

Esto es un deporte físico y esto es lo que nos daba miedo: el huracán. Algo flota en ese ambiente que nos ahoga a nosotros. Pudiera ser un exceso de amor, una motivación extraordinaria que procede de la admiración absoluta. En los dos primeros partidos de liga el Salesianos se había mostrado intratable. Y es posible que desde ese día en el subconsciente de los futbolistas del CAI se fijara un objetivo: ganar al Salesianos, ganarlo en casa, proteger el castillo.

La derrota en Sanchinarro es una de tantas (en la historia del Salesianos), aunque esta vez el equipo pareció aguantar a su rival durante algunos minutos, y hasta jugó aceptablemente un rato, aunque ahora esas perlas se nos pierdan en la memoria. El CAI estuvo acertadísimo cuando tuvo que estarlo, pero lo que terminó de tumbar al Salesianos fue el desgaste físico.

Imagino que así son los traumas, eso que llamamos maleficios y que desde la otra orilla se consideran bendiciones o rachas históricas. Nacen de algo cierto, de un par de noches, pero después influye la leyenda y ya no te importa el rival porque siempre es el mismo.

Por otro lado, el encuentro mide el punto más bajo que puede alcanzar este Salesianos que tiene la tensión disparada, alta o baja, y que pasa de lo exquisito a lo vulgar.

No es una deshonra perder contra un equipo así, ni debería afectar al ánimo. El CAI es de los pocos equipos de esta liga que puede destrozarte sin que cometas errores o sin que salgas del búnker o sin que dejes de disparar. Cometió errores el Salesianos en la primera parte, pero no los suficientes, no tantos como para castigarse. El CAI lo hace por ti.

En el Salesianos, en relación al encuentro contra el Cortefiel, repetían García Caro, Kike y Peska. Junto con Pablo Alcazar, la columna vertebral de este equipo (por minutos disputados).

La racha de lesiones e infortunios, esta vez salpicó a Córdoba, con problemas familiares, continuó con Antonio, que continúa lesionado (caso Woodgate) y acaba con Iván (que por derecho debería tener su propio caso, el IvanGate).

Por otro lado, la incorporación al equipo de nuevos jugadores parecía, en principio, que le iba a dar un nuevo impulso al juego. Pablo y Montero fueron los fichajes.

El inicio fue mucho mejor que el final. La primera mitad fue una explosión. En los primeros minutos, CAI y Salesianos se buscaron con saña, como si se tratara de dos clanes en guerra. En cada contacto se deslizaba un puñal y cuando un jugador rodaba por el suelo, herido o no, un enemigo caía encima llamando a la melé, al enfrentamiento, pecho con pecho y las narices tan cerca que o te besas o te matas.

No hablo de violencia, no todavía. Era más bien un combate en busca del macho alfa, ese que lidera la manada y que no descarta a los otros aspirantes, los aniquila. Se entiende que en esa pelea primitiva no bastara con las piernas: importaban los brazos, los codos, la cabeza, los gestos, la saliva y el corazón.

Lo que hacía más fabulosa esa disposición guerrera es que los dos equipos eran igual de valientes y de bravos. Y eso no suele ocurrir, es raro. Generalmente, alguien se cubre. Aquí no. El CAI deseaba vencer por asfixia y el Salesianos quería ganar por espada.

No tardó en llegar el primer gol. Jugada dinámica y astuta del Salesianos. Kike, Pablo y Paco, pim, pam, pum. Un ejemplo de lo que no volvería a pasar en el partido. Ahí acabó la astucia, la velocidad.

En los primeros compases del partido, Salesianos, aun físicamente fuerte, mantenía la compostura y la defensa. Pero se condenaba con sus propias contras. Buena defensa, rápida salida y absurda no finalización. El resultado era una re-contra y gol. Su propia medicina.

Aun así no habían pasado ni 30 segundos del gol del empate del CAI, cuando Peska centró, la pelota rebotó en un defensa y el rechace cayó sobre Kike, que enganchó un disparo que entró a la portería. Cuando el Salesianos se comporta así deja de ser un equipo para convertirse en una unidad de destino en lo universal. Un mazo divino.

En ese gol acabaron muchas de las esperanzas del Salesianos, que desde ese momento no pudo más que perseguir fantasmas por el terreno de juego. Desde ese instante, recibieron cinco goles más consecutivos (descanso mediante). Un duro, pero justo correctivo, que no hizo más que poner de manifiesto la carencias de este equipo.

García Caro, punta de lanza, no era el de otros días. Físicamente mermado, este jugador pierde su más valiosa virtud. La brega. Solo se le recuerdan tres tiros a puerta en todo el partido, insuficiente registro para un jugador que pretende el trofeo al máximo goleador.Por otro lado, también se vio cansado al siempre infatigable Peska, parece ser que la acumulación de partidos pasa factura.

Y así, uno tras otro.

El Salesianos no pudo llegar más lejos. Condenado primero por una defensa de la que no se salvó nadie, al final no tuvo ni juego ni gol. El esquema táctico contribuyó al desastre. No olvidemos que este equipo esta diseñado para defender juntos y atacar separados, y ayer, ni una cosa ni otra.

No es un drama, pero es un mal síntoma. El Salesianos tiene fútbol, pero no le llega, y carácter, aunque no le basta.

Sería malo que el Salesianos se agarrara a esa probabilidad improbable de perder de vez en cuando o a esas acusadas bajas. Fue superado sin discusión, con multitud de puñetazos que le alcanzaron de pronto, sin haber hecho nada hasta entonces, sus propios errores aparte. Es posible que el equipo que deslumbró ante el Cortefiel tenga mandíbula de cristal. O tal vez lo que pasa es que el CAI no te pega: te cuece en su estadio y después te devora. Ñam.

La Pizarra del Kike (4): Fallos imperdonables

Bueno, después del fracaso de ayer toca hacer un poco de autocrítica. Está claro que la gran cagada de ayer fue táctica. Nos equivocamos en todo (defensa y ataque) por intentar hacer cosas que no hacemos nunca, ¡porque no sabemos)!

- Primero, ¿qué hacíamos presionando arriba incluso cuando íbamos ganando en la primera parte? ¿Cómo es posible que vayamos ganando y nos empaten dos veces al contragolpe? Perdimos completamente el sentido. Íbamos ganando y defendíamos arriba y salíamos tres al contragolpe, dejando la defensa sin gente. ¡Hay que ser más listos!

- Segundo, los contragolpes. ¿Qué cables se nos cruzaron ayer para hacer todos los contragolpes mal? Mal en colocación, mal en el último pase, mal en conducir demasiado la bola, mal en intentar regatear cuando se va 3 contra 1, la en no acabar un sólo ataque tirando a puerta... Puede que de los 8 goles que nos clavaron, 5 empezaran con un contragolpe nuestro...

- Tercero, jugamos acelerados. Lo mismo de antes. Vamos ganando, robamos una bola... y salimos como locos al ataque. Ni un pase atrás. Y cuando nos da por tocar un poco la bola empezamos a hacer algo que, simplemente nunca hemos hecho: rotar. La teoría está muy bien, ¡pero nosotros no hemos rotado en ataque en nuestra vida! Cuando rotábamos (mal, por supuesto) terminábamos descolocados, sin un cierre claro y cada robo de balón se convertía en un gol.

En resumen, ¿ganamos los anteriores partidos presionando arriba o rotando o con grandes regates? No. Ganamos DEFENDIENDO ordenadamente. El resto sale solo, por aprovechar las oportunidades, por hacer algún contragolpe bueno o por lo que sea... ¡Pero recibiendo 8 goles no vamos a ganar un partido jamás!

Que juegue bien al fútbol sala el equipo que sepa... Lo nuestro es, y siempre ha sido, otra cosa...

lunes, 21 de enero de 2008