Bueno, después del fracaso de ayer toca hacer un poco de autocrítica. Está claro que la gran cagada de ayer fue táctica. Nos equivocamos en todo (defensa y ataque) por intentar hacer cosas que no hacemos nunca, ¡porque no sabemos)!
- Primero, ¿qué hacíamos presionando arriba incluso cuando íbamos ganando en la primera parte? ¿Cómo es posible que vayamos ganando y nos empaten dos veces al contragolpe? Perdimos completamente el sentido. Íbamos ganando y defendíamos arriba y salíamos tres al contragolpe, dejando la defensa sin gente. ¡Hay que ser más listos!
- Segundo, los contragolpes. ¿Qué cables se nos cruzaron ayer para hacer todos los contragolpes mal? Mal en colocación, mal en el último pase, mal en conducir demasiado la bola, mal en intentar regatear cuando se va 3 contra 1, la en no acabar un sólo ataque tirando a puerta... Puede que de los 8 goles que nos clavaron, 5 empezaran con un contragolpe nuestro...
- Tercero, jugamos acelerados. Lo mismo de antes. Vamos ganando, robamos una bola... y salimos como locos al ataque. Ni un pase atrás. Y cuando nos da por tocar un poco la bola empezamos a hacer algo que, simplemente nunca hemos hecho: rotar. La teoría está muy bien, ¡pero nosotros no hemos rotado en ataque en nuestra vida! Cuando rotábamos (mal, por supuesto) terminábamos descolocados, sin un cierre claro y cada robo de balón se convertía en un gol.
En resumen, ¿ganamos los anteriores partidos presionando arriba o rotando o con grandes regates? No. Ganamos DEFENDIENDO ordenadamente. El resto sale solo, por aprovechar las oportunidades, por hacer algún contragolpe bueno o por lo que sea... ¡Pero recibiendo 8 goles no vamos a ganar un partido jamás!
Que juegue bien al fútbol sala el equipo que sepa... Lo nuestro es, y siempre ha sido, otra cosa...
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