martes, 29 de enero de 2008
Liga Fútbol Sala | Salesianos Atocha AA 14 - Accenture 0
No hubo ensayo, ni diversión. Puro tramite.
Paco Trueba 30/01/2008
Los partidos amistosos, los homenajes y las pachangas en general tienen el peligro de la relajación absoluta, un estado de ánimo que tanto pacifica el alma que existe el riesgo de anular el fútbol y convertirlo en pic-nic con balón y espectadores. Parte de eso sucedió ayer, y en parte era lógico. El Salesianos estuvo a tres cuartas partes de altura de su prestigio y entendió que cualquier aparición por ultramar exige, además de los abrazos protocolarios, la victoria implacable. Que nadie piense que es crueldad, es alimentar el mito, justo lo que pasea el club cada vez que hace las maletas.
Aunque debemos felicitarnos. Durante unos minutos, que parecieron horas, todos pensábamos que no habría tal partido. Ni exhibición, ni ensayo. Ni portería a cero. Nada. Sudadera y vuelta a casa.
Quizá el momento de máxima tensión de todo el encuentro fue ese; el vacío. La pena desgarradora. Toda una semana deseando un partido no se merecía tal final. Y tal vez ese Dios de Antonio fue el que hizo aparecer por la puerta del estadio a los jugadores del Accenture.
Veinte minutos tarde. Quizá debamos dejar para otro día el debate sobre el trabajo que ofrecen las consultoras a deportistas como estos. No será por plantilla, ya que el club cuenta con 28 jugadores, entre ellos de varias nacionalidades. Ojo. A lo mejor nos encontramos en la vuelta a un Accenture renacido, pudiendo elegir un gran equipo de entre toda su cantera…
Y sí la tensión fue antes. La emoción no fue un gol de chilena, ni una parada en el último segundo. La alegría simplemente fue el poder disputar el partido. Que a esas alturas no era poco.
Una vez comenzado, poco que contar. El Accenture se plantó en el terreno de juego con cuatro jugadores. Y el Salesianos dispuesto a conseguir la máxima renta de goles posibles.
Dilema. Ante semejante panorama, los futbolistas del Salesianos no supieron bien cómo actuar. Quedó claro en los primeros acercamientos a la portería del Accenture. Si los jugadores buscaban el gol con ansia, podían parecer poco educados, pero si tocaban con exceso, daría la impresión de que se burlaban. En ese dilema socio-político se debatió el Salesianos durante unos minutos: por no disparar, ni se chutaba; por no fusilar, se lanzaba la pelota fuera.
Hasta que Miguel, el universo más complejo, resolvió el problema: ganar. No hay otra. Como siempre, su cabeza se mantenía al margen de las convenciones. Con esa decisión comenzó el festival, asistido con eficacia por Peska y Córdoba. Y así fue marcando hasta tres goles, todos de factura impecable y gesto adusto, para dejar claro que no se diverte simplemente, no había otro remedio.
Córdoba no es tan poético, pero conoce las lecciones imprescindibles. Por ejemplo, estar en el lugar adecuado en el momento preciso. En este partido pareció encontrar su sitio y su moral, jugó con gran sentido, se sumó al ataque en alguna ocasión y defendió correctamente (su gran virtud). Gran jugador que parece que vuelve. El Salesianos, parece recuperarle.
El resto de jugadores mantienen su línea. García Caro anotó otros tres goles, que hoy no hacen más que sumarse a su estadística. Tres que son seis. Y ahora lo explicaremos.
Kike mantuvo ordenada la defensa todo lo que el partido le permitía. No debe ser fácil ser mariscal en una guerra ganada, donde los soldados se descolocan y le dejan en evidencia. Aun así le vimos más activo en ataque que de costumbre (dos por dos goles). Tiene alma de 10, aunque posición de 4. Ya se sabe, el equilibrio es imposible.
Por otra parte, siempre suele ser Peska quien anima al Salesianos a base de imaginación, eso que le sobra y que muchas veces le hace pasar de fantástico a fantasioso. Su irrupción tuvo el poder de quebrar la monotonía y de romper el equilibrio. Ese es su valor.
Pese a todo, lo importante era cumplir el objetivo, y se consiguió. Pablo Alcázar no tuvo mucho trabajo, pero estuvo correcto en cada balón que se le acercó. El cancerbero tuvo su día más apacible, hoy comienza su particular racha de minutos sin recibir un gol, por ahora 50. ¿Le valdrá para estar en el cinco ideal?
Con el partido en juego, el Accenture terminó de derrumbarse. Y encima llegó el descanso para rumiar la desgracia. El Salesianos lo aprovechó para creer en las hadas y los milagros. En la Liga.
En un partido sin historia, el árbitro decidió escribirla. El partido quedó suspendido por mutuo acuerdo en el intermedio. El resultado quedaría doblado, de siete a cero, a catorce a cero. Por eso el valor doble de los goles. Quien no estuviera anoche en Sanchinarro creería que se disputaba la Copa del Rey…
Conclusión. Si cinco futbolistas vulgares juegan al primer toque es fácil que se disimulen todas sus carencias y parezcan buenos. Pero si lo hacen cinco futbolistas con oficio y experiencia es seguro que se multiplicarán sus virtudes. Eso ocurre. La velocidad desarbola contrarios y marca un ritmo vertiginoso que no hay rival que lo resista. Recordemoslo para próximos compromisos.
Después del partido la sensación no es de gran victoria, ni de trámite cumplido. Estos partidos no refuerzan la autoestima, solo la estadística. Vendrán más y mejores. Oportunidades para escribir leyendas. Hoy se ha cumplido lo que se esperaba. Muchos goles, y portería a cero.
domingo, 27 de enero de 2008
Previa Salesianos vs Accenture
El Salesianos asusta y el Accenture no se rinde
Montero por Antonio y Peska, Iván vuelve a la convocatoria. Batres, única duda. El partido servirá de homenaje al jugador número 11, David Suarez, por su ausencia esta temporada.
Paco Trueba 28/01/2008
El cuarto contra el último. Así se mide la distancia entre el Salesianos y el Accenture: 6 puntos de diferencia. Y eso es como decir dos mundos, dos planetas. Co-líder y colista. En cualquier otra faceta profesional no se plantearía ni la duda ni el debate: el pez grande se come al chico. Y sucedería igual en la mayoría de los deportes: bien jugado muchacho, otra vez será. Pero les recuerdo que esto es fútbol, a lo que jugaban el David FC y el CF Goliat.
El milagro es doble si pensamos en los problemas que sufre el club visitante, en sus deudas, en los abandonos a mitad de carrera y en la sensación general de que la institución está entregada a su suerte (mala). El prometedor Batres, máxima esperanza del equipo, es un fantasma que se recupera de su pasada etapa en el Salesianos y todo sugiere que se marchará por la misma puerta que por la que se marcho de su anterior club.
Midiendo el choque en números, se divisa una evidente desigualdad. El Salesianos acumula 18 goles a favor, bastante buen porcentaje para tres partidos. Y por el contrario 16 goles en contra, bastantes, aunque lo que cuenta son las victorias. Dos de tres.Enfrente, el Accenture. Tres partidos jugados, tres derrotas. Tan solo cuatro goles a favor, menos de la mitad de los que lleva García Caro en esta liga, y 33 en contra.
Como diría el Gurú de las matemáticas, los números nunca se equivocan. Veremos.
No obstante, el equipo disimula bien la euforia. Montero ha insistido en la sabiduría popular para fijar la atención sobre el partido: en partidos así se ganan Ligas. Y se pierden. Por eso ha renunciado a cualquier rotación extraña. Las novedades son obligadas: el mismo Montero suple a Peska (de exámenes) e Iván en principio vuelve a escena. Y no negaré que preocupa la ausencia del 19, al que algunos consideran el tapón de esta piscina olímpica que es el Salesianos.
Es extraño, pero la desproporción entre los contendientes (deportiva y anímica) es uno de los principales alicientes del partido. Al Accenture sólo le queda esto, porque jamás se levantó un equipo tras tantas derrotas consecutivas. Para el Salesianos es otra prueba, otro examen, el fácil, el que no estudias, el trámite o el susto.
Desde el seno del club, se comentó la posibilidad de efectuar varias pruebas en este partido. Mantener la portería a cero, acercaría a Pablo Alcazar a la posibilidad de aparecer en el próximo cinco ideal. Reforzaría la autoestima defensiva, y rebajaría la cifra de goles encajados por partido.
Y nos quedan el 10 y el 7. Para explicar la relación entre Kike y García Caro hay que recurrir a las conexiones espirituales. Son almas gemelas que han nacido en casas diferentes. Profesionales rigurosos, espartanos y veteranos del gol. Son maestros del ajedrez en sus dos o tres últimos movimientos, los que van del jaque al mate. No es que se entiendan, es que se saben.
Queda el reto encima de la mesa. Portería a cero, y máxima eficacia cara al gol.
martes, 22 de enero de 2008
Liga Fútbol Sala | CAI Madrid 8 – Salesianos Atocha AA 4
Merecida victoria local ante un Salesianos insulso. Empezó bien pero acabó desbordado por el rival y por su propia estrategia.
Paco Trueba 22/01/2008
Esto es un deporte físico y esto es lo que nos daba miedo: el huracán. Algo flota en ese ambiente que nos ahoga a nosotros. Pudiera ser un exceso de amor, una motivación extraordinaria que procede de la admiración absoluta. En los dos primeros partidos de liga el Salesianos se había mostrado intratable. Y es posible que desde ese día en el subconsciente de los futbolistas del CAI se fijara un objetivo: ganar al Salesianos, ganarlo en casa, proteger el castillo.
La derrota en Sanchinarro es una de tantas (en la historia del Salesianos), aunque esta vez el equipo pareció aguantar a su rival durante algunos minutos, y hasta jugó aceptablemente un rato, aunque ahora esas perlas se nos pierdan en la memoria. El CAI estuvo acertadísimo cuando tuvo que estarlo, pero lo que terminó de tumbar al Salesianos fue el desgaste físico.
Imagino que así son los traumas, eso que llamamos maleficios y que desde la otra orilla se consideran bendiciones o rachas históricas. Nacen de algo cierto, de un par de noches, pero después influye la leyenda y ya no te importa el rival porque siempre es el mismo.
Por otro lado, el encuentro mide el punto más bajo que puede alcanzar este Salesianos que tiene la tensión disparada, alta o baja, y que pasa de lo exquisito a lo vulgar.
No es una deshonra perder contra un equipo así, ni debería afectar al ánimo. El CAI es de los pocos equipos de esta liga que puede destrozarte sin que cometas errores o sin que salgas del búnker o sin que dejes de disparar. Cometió errores el Salesianos en la primera parte, pero no los suficientes, no tantos como para castigarse. El CAI lo hace por ti.
En el Salesianos, en relación al encuentro contra el Cortefiel, repetían García Caro, Kike y Peska. Junto con Pablo Alcazar, la columna vertebral de este equipo (por minutos disputados).
La racha de lesiones e infortunios, esta vez salpicó a Córdoba, con problemas familiares, continuó con Antonio, que continúa lesionado (caso Woodgate) y acaba con Iván (que por derecho debería tener su propio caso, el IvanGate).
Por otro lado, la incorporación al equipo de nuevos jugadores parecía, en principio, que le iba a dar un nuevo impulso al juego. Pablo y Montero fueron los fichajes.
El inicio fue mucho mejor que el final. La primera mitad fue una explosión. En los primeros minutos, CAI y Salesianos se buscaron con saña, como si se tratara de dos clanes en guerra. En cada contacto se deslizaba un puñal y cuando un jugador rodaba por el suelo, herido o no, un enemigo caía encima llamando a la melé, al enfrentamiento, pecho con pecho y las narices tan cerca que o te besas o te matas.
No hablo de violencia, no todavía. Era más bien un combate en busca del macho alfa, ese que lidera la manada y que no descarta a los otros aspirantes, los aniquila. Se entiende que en esa pelea primitiva no bastara con las piernas: importaban los brazos, los codos, la cabeza, los gestos, la saliva y el corazón.
Lo que hacía más fabulosa esa disposición guerrera es que los dos equipos eran igual de valientes y de bravos. Y eso no suele ocurrir, es raro. Generalmente, alguien se cubre. Aquí no. El CAI deseaba vencer por asfixia y el Salesianos quería ganar por espada.
No tardó en llegar el primer gol. Jugada dinámica y astuta del Salesianos. Kike, Pablo y Paco, pim, pam, pum. Un ejemplo de lo que no volvería a pasar en el partido. Ahí acabó la astucia, la velocidad.
En los primeros compases del partido, Salesianos, aun físicamente fuerte, mantenía la compostura y la defensa. Pero se condenaba con sus propias contras. Buena defensa, rápida salida y absurda no finalización. El resultado era una re-contra y gol. Su propia medicina.
Aun así no habían pasado ni 30 segundos del gol del empate del CAI, cuando Peska centró, la pelota rebotó en un defensa y el rechace cayó sobre Kike, que enganchó un disparo que entró a la portería. Cuando el Salesianos se comporta así deja de ser un equipo para convertirse en una unidad de destino en lo universal. Un mazo divino.
En ese gol acabaron muchas de las esperanzas del Salesianos, que desde ese momento no pudo más que perseguir fantasmas por el terreno de juego. Desde ese instante, recibieron cinco goles más consecutivos (descanso mediante). Un duro, pero justo correctivo, que no hizo más que poner de manifiesto la carencias de este equipo.
García Caro, punta de lanza, no era el de otros días. Físicamente mermado, este jugador pierde su más valiosa virtud. La brega. Solo se le recuerdan tres tiros a puerta en todo el partido, insuficiente registro para un jugador que pretende el trofeo al máximo goleador.Por otro lado, también se vio cansado al siempre infatigable Peska, parece ser que la acumulación de partidos pasa factura.
Y así, uno tras otro.
El Salesianos no pudo llegar más lejos. Condenado primero por una defensa de la que no se salvó nadie, al final no tuvo ni juego ni gol. El esquema táctico contribuyó al desastre. No olvidemos que este equipo esta diseñado para defender juntos y atacar separados, y ayer, ni una cosa ni otra.
No es un drama, pero es un mal síntoma. El Salesianos tiene fútbol, pero no le llega, y carácter, aunque no le basta.
Sería malo que el Salesianos se agarrara a esa probabilidad improbable de perder de vez en cuando o a esas acusadas bajas. Fue superado sin discusión, con multitud de puñetazos que le alcanzaron de pronto, sin haber hecho nada hasta entonces, sus propios errores aparte. Es posible que el equipo que deslumbró ante el Cortefiel tenga mandíbula de cristal. O tal vez lo que pasa es que el CAI no te pega: te cuece en su estadio y después te devora. Ñam.
La Pizarra del Kike (4): Fallos imperdonables
- Primero, ¿qué hacíamos presionando arriba incluso cuando íbamos ganando en la primera parte? ¿Cómo es posible que vayamos ganando y nos empaten dos veces al contragolpe? Perdimos completamente el sentido. Íbamos ganando y defendíamos arriba y salíamos tres al contragolpe, dejando la defensa sin gente. ¡Hay que ser más listos!
- Segundo, los contragolpes. ¿Qué cables se nos cruzaron ayer para hacer todos los contragolpes mal? Mal en colocación, mal en el último pase, mal en conducir demasiado la bola, mal en intentar regatear cuando se va 3 contra 1, la en no acabar un sólo ataque tirando a puerta... Puede que de los 8 goles que nos clavaron, 5 empezaran con un contragolpe nuestro...
- Tercero, jugamos acelerados. Lo mismo de antes. Vamos ganando, robamos una bola... y salimos como locos al ataque. Ni un pase atrás. Y cuando nos da por tocar un poco la bola empezamos a hacer algo que, simplemente nunca hemos hecho: rotar. La teoría está muy bien, ¡pero nosotros no hemos rotado en ataque en nuestra vida! Cuando rotábamos (mal, por supuesto) terminábamos descolocados, sin un cierre claro y cada robo de balón se convertía en un gol.
En resumen, ¿ganamos los anteriores partidos presionando arriba o rotando o con grandes regates? No. Ganamos DEFENDIENDO ordenadamente. El resto sale solo, por aprovechar las oportunidades, por hacer algún contragolpe bueno o por lo que sea... ¡Pero recibiendo 8 goles no vamos a ganar un partido jamás!
Que juegue bien al fútbol sala el equipo que sepa... Lo nuestro es, y siempre ha sido, otra cosa...
lunes, 21 de enero de 2008
miércoles, 16 de enero de 2008
La Pizarra del Kike (3): El Esfuerzo en Equipo
1. Ayudas defensivas:
Esto es algo que hicimos muy bien ayer por momentos, pero que a veces descuidamos. Es importante que no estemos muy separados unos de otros cuando defendemos. Hay ocasiones en que sí hay que estar encima del rival, para que no reciba cómodo. Pero también hay momentos en que no tenemos nadie claro a quien marcar por nuestra zona y ahí es importante ayudar al compañero. Entrar de frente al punta rival cuando el cierre le tiene con la pelota de espaldas o caer a una banda o salir a la presión para hacer un dos contra uno y robar la pelota...
2. Ofrecerse en ataque:
Muchas veces, por cansancio o por decisiones equivocadas, hay pocas opciones de pase en ataque para los que sacan la bola. Es muy importante estar en continuo movimiento para abrir huecos. Empeñarte en pegarte con alguien cuando te tiene cogida la posición o encerrarte detrás de un defensa buscando un pase por alto imposible no soluciona nada. Cuando alguien saca la bola atrás, siempre debería haber un pase en horizontal, otro a una de las bandas (en largo o en corto) y otro al centro)... pero eso no quiere decir que esos tres estén parados esperando el pase... Hay que cruzarse, intercambiar posiciones, que el punta baje a nuestro campo y abra hueco para que el de la banda contraria suba, que el punta se abra a una banda y un ala entre por el centro... Y, en todo momento, pasar y moverse buscando un hueco. ¡Hay que aceptar que no pasa nada porque en una jugada el punta acabe de cierre y el cierre de punta!
3. Los cambios
Esto ya lo he puesto en el comentario del partido, pero aquí está más visible. Tenemos que hacer los cambios más rápido. Nadie debería tirarse 10 minutos seguidos en el banquillo, a no ser que no pueda más. Normalmente, lo único que necesitamos de un cambio es coger un poco de aire (porque deberíamos estar corriendo sin parar en el campo)... Y, para coger aire, algunos necesitamos un par de minutos y otros necesitan 5, pero no mucho más porque nos enfriamos. Y los cambios, salvo que uno del campo no pueda más y lo pida, deberían pedirse desde fuera... Uno ve que lleva 4 ó 5 minutos fuera y ya está perfectamente y pide el cambio al que sea que esté jugando... Somos gente educada y nadie se va a cabrear porque le cambien... Y no hay que estar destrozado para ser cambiado...
martes, 15 de enero de 2008
Liga Fútbol Sala | Grupo Cortefiel 4 – Salesianos Atocha AA 5
Exhibición del Salesianos ante un gran Cortefiel. La defensa visitante, prodigiosa. García Caro (2), Peska (2) y Kike (1) goleadores. Ignacio Sánchez, única opción local. Pablo Alcázar inmenso, evitó el empate en la última jugada.
Paco Trueba 16/1/2008
Hay lugares y momentos donde se descubren los equipos y los futbolistas. Hay situaciones que reparten diplomas y medallas. Hay cumbres. Y el Salesianos coronó la suya, su Everest, su partido. No sólo venció en Sanchinarro: lo conquistó. La hazaña trasciende la suerte o la inspiración de una noche. Significa, sencillamente, que el Salesianos es mejor. Y como también es joven es fácil imaginar que esto es el principio de un equipo y el final de otro.
Para resumir se podría decir que todo es mejor de lo que pensábamos. Empezando por Montero (el mister), al que le suponíamos más simpático y peor entrenador. Y siguiendo por Kike, un central fabuloso, homérico. Si su rendimiento estaba siendo altísimo en los últimos partidos, anoche completó una exhibición memorable. No es sólo un defensa rápido, seguro, con fútbol y con sentido de la anticipación además es un central que ataca a la moral de los delanteros, que acaban por sentirse alevines y por parecer llorosos, lastimados.
Pero el mérito fundamental no ha sido el descubrimiento, sino provocar la coincidencia. Miguel, o Córdoba se aproximan por fin a nuestras expectativas. Hasta Iván se ha unido a la inspiración general. Por no mencionar a Pablo, del que no esperábamos tanta influencia en la portería. Si a esa irrupción sumas los seguros de vida, me refiero a los jugadores eternos (Peska, García Caro, Kike), el resultado es un equipo que lo tiene todo. Ayer, al menos, lo tuvo.
Planteamiento. De inicio se reconocieron las fortalezas de uno y las debilidades del otro. Mientras Montero apostó por el equipo de los últimos encuentros, con Córdoba en el banquillo, el entrenador local dio entrada en el cinco a Daniel Ruiz y a Jaime Sampol, que se habían entrenado con los suplentes durante la semana.
Entre las aportaciones de Montero se cuenta un compromiso general en defensa que convierte al equipo en una zarza en movimiento. Después, capturado el balón, el siguiente trámite se resuelve como una centella, en un par de pases. De esa forma, el centro del campo se ahorra el trabajo engorroso de masticar la jugada. Por eso no se echaron en falta arquitectos en Sanchinarro.
Aun así, el partido comenzó cuesta arriba.
Estuvieron serios los dos equipos durante los primeros compases del partido, y se antojaba difícil que alguno de los dos se adelantara en el marcador. Pero ocurrió.Un rebote en el área, con su posterior indecisión defensiva propició el primer tanto de Cortefiel. Daniel Ruiz fusiló a Pablo Alcázar.
Golpe. La respuesta del Salesianos fue un grito en la trompa de Eustaquio. Peska tocó en largo, la defensa intentó anticiparse, pero un brillante y batallador García Caro logró meter el pie justo en el momento preciso. Ese gol mostró una de sus habilidades principales; el don de la oportunidad y de la colocación. Parece que lleve un gps en la bota.
Entretanto, el Salesianos ya había crecido varios centímetros. Aunque el resultado todavía era incierto, su superioridad era aplastante. De hecho, en cada contragolpe daba la impresión de que se abriría la vía de una goleada.
Pero todo se volvió a poner en contra. Un disparo sin excesivo peligro, rebotó en el cuerpo de García Caro, y Jaime Sampol remató a placer. 2-1.
La noticia del día fue la breve, a la par que brillante, aparición de Iván Blanco. Estuvo pocos minutos en el terreno de juego, pero todo lo hizo bien.Iván tiene un cuerpo que es como la compuerta de un embalse y además hasta se acompaña de ciertas sutilezas. Es, sin tratarse de un diplomado en estrategia, más vertical y más técnico que el resto, y más contundente que la media. Es, creo yo, un jugador indispensable para desatascar cualquier partido.
El partido estaba tan inclinado hacia el Salesianos que ganaba hasta los choques individuales. Kike se estrelló con Ignacio Sánchez y el de Cortefiel rodó por el suelo, malherido. Cada patada a Iván pasaba por un puntapié a un bisonte. La diferencia física era abismal y la psíquica, abisal.
Y con la superioridad física de Iván llegó el empate. Gran movimiento del 9, que asistió con un pase imposible entre la defensa y el portero. García Caro, impredecible remató de la única manera posible; la mejor, la de los grandes, la que un día patentó Di Stefano. Golazo de tacón. Y tablas en el marcador.
Fue una breve alegría: En otro error defensivo, o gesto de mala suerte. El Cortefiel se volvió a adelantar, eso sí, seria la última vez.
El descanso espoleó al Salesianos. Se marcharon al vestuario, donde hubo referéndum, votación, determinación y solución. Ganar. Es increíble la fuerza mental que desprende este equipo. Superan física y psicológicamente al cualquier rival, y ayer, no iba a ser la excepción.
El Cortefiel se plantó en el campo cobarde, retrasado. Parece que no sabían que veinticinco minuti son molto longo en Sanchinarro. Aunque se percataron a la primera de su error, Kike chutó, un defensa envenenó el balón, y gol. Empate. El último de todos.
A partir de ahí no había dictaduras estables. Cada rugido del Cortefiel se respondía con un espadazo del Salesianos, que domina el esgrima y su coreografía. El equipo de Montero, más que sólido y contundente, es ágil como un mosquetero. La falta de peso de sus centrocampistas dibuja un equipo más liviano, muy del tipo de Errol Flynn. Muy lucido contra rivales con daga y muy arriesgado frente a enemigos con pistola, como hemos visto y veremos.
Fue entonces cuando Montero decidió buscar soluciones sobre la marcha: y se vistió de corto, dispuesto a rescatar el partido y la victoria. Su fortaleza física animó al conjunto blanco. El equipo se sintió como un león al que le quitan una astilla.
Y a partir de ahí, samba. Juego vertical. Contraataque. Y defensa numantina.
Dos goles de Peska, que distanció el partido, y no solo en el marcador, sino en esperanza, en fe. Dos goles que valieron una victoria.
Cómo sería el partido que el equipo comprendió que aquella era la noche perfecta y decidió ensayar varios libres directos.
Con el ultimo gol el Salesianos completaba un encuentro asombroso y reconciliador, generoso y gratificante. Es una certeza que el equipo tiene mil formas de llegar al gol y que sólo debe aprender a cerrar las ventanas, que las corrientes son muy malas. El Cortefiel se rebeló contra su mala fortuna y Jaime Sampol marcó un gol que maquilló la ofensa.
Y ojo, que en la última jugada se estuvo a punto de perder la batalla de los cuarenta y nueve minutos. Barullo en el área, y gol casi seguro. Pero no. La mano de Dios.
En el último segundo del partido, casi sobre el pitido final, Pablo se lanzó hacia su derecha, trazando un vuelo en arco que terminó en la base del poste, donde impactaron a cien por hora sus guantes y el balón. Allí, en ese lugar donde no suelen alcanzar los porteros, nos recordó su absoluta importancia en el partido, su responsabilidad total en la victoria del Salesianos Atocha. Sí, como tenemos memoria de sardina, para explicar lo sucedido pensábamos hablar de la suerte, de la buena y de la mala, olvidando los cien milagros de Pablo o acostumbrados a ellos, igual que te acostumbras a las guapas que te hacen caso, pocas.
The end. Gran victoria, peleada, merecida. El problema es que Sanchinarro es otro mundo y el Salesianos otra historia. No sirve lo que hayas entrenado. Para prepararte bien deberías ensayar bajo fuego real .Y, sobre todo, tocar madera.
Previa Salesianos vs Cortefiel
El co-líder exhibe juego y el Cortefiel esperanza
Antonio es baja. Iván vuelve a la convocatoria
Paco Trueba 15/01/2008
Dos puntos separan en la Liga a Salesianos y Cortefiel. El dato es elocuente y explica muy bien la realidad de ambos equipos en el campeonato. Mientras el co-líder se intentará disparar, el cuarto clasificado arrastra problemas que parecían superados y que volvieron a manifestarse en el primer partido de liga, cuando marcó dos goles y recibió otros dos. Y no es que haya cambiado mucho el Cortefiel: es que le persiguen las interferencias y, en lugar de presentarse y decir hola, se ha pasado más de dos meses diciendo adiós.
No obstante, por muchas distracciones que tenga el Cortefiel el partido de esta noche está por encima de todo. Porque el Salesianos es un rival inspirador.
Es cierto que la cara del Cortefiel mejora cuando está frente a su público, y es verdad que contra el TVA completó un partido aceptable, pero hace falta pensar mucho para imaginar cómo se puede detener a este Salesianos en trance. García Caro parece clave, como siempre, pero la entrada de Iván junto a la incierta de Montero ofrece un plan B, una salida de emergencia. Por no hablar de Kike, Pablo o de Peska, que son factores incontrolables.
Porque lo lógico sería que Montero volviera a apostar por el equipo que impresionó ante el Intrum, con la única posible variación de la entrada de Miguel por Córdoba, la amenaza de Ignacio Sánchez por ese lado no ha pasado desapercibida para el mister Montero.
Ese cinco del Salesianos que ganó el primer partido se demostró fuerte y ágil, aunque esta vez no jugará contra un rival desarbolado y deprimido, sino frente a un enemigo que tiene en la solidez su principal virtud. Ese duelo entre el visitante que amenaza y el anfitrión que muerde nos sitúa ante otro escenario imponente, la víbora contra el mastín.
Pero todo lo que aproximan las sensaciones lo alejan las estadísticas. El Salesianos es el segundo equipo más goleador (9) y el cuarto menos goleado (4) después de una jornada de Liga. El Cortefiel, por su parte, ha sumado 2 goles y ha encajado 2, lo que indica su fragilidad atacante y su fortaleza defensiva. Hacia esa diana disparará la pareja García Caro-Kike, en estado de compenetración y gracia. Y como el optimismo es ingobernable ya son bastantes los salesianistas que apuntan al objetivo de los 100 goles que logró el Salesianos de La Quinta del Batres en 2001.
En los Salesianos se cae de la lista Antonio, por un problema ocular. El zaguero se reserva para el futuro, aunque su participación en el próximo partido también es duda. Más allá de las intrigas, Antonio aparenta ser un magnífico futbolista con recorrido incierto.
Por otro lado, esperamos con ansia el regreso de Córdoba. Esplendido futbolista en ciertos días, y magnifico suplente en otros. Sea como sea, suele ser de los preferidos del entrenador, por su vocación puramente defensiva, algo tan falto en esta época moderna del fútbol total. Él es un clásico, un romántico. El Rick Blaine del fútbol sala.Que podrá protagonizar la escena en determinados momentos con el Hugh Grant del equipo. El técnico y frágil Miguel Ángel González, que tendrá otra oportunidad de buscar su protagonismo. Estaremos atentos a sus lanzamientos lejanos; especialidad de la casa.
El tema Iván Blanco queda en el aire. Magnifico jugador. Santo y seña en épocas pasadas de este equipo. Hoy convertido en posible alternativa atacante. El 9 volverá a disfrutar de unos minutos, se antojan escasos, para ir recuperando la forma. A día de hoy, toda una incógnita.
Conclusión
Es un gran partido entre dos de los mejores equipos de Sanchinarro, que en esto es tan grande como el mundo. Es un choque formidable que mide las ganas de volver con las ganas de quedarse.
miércoles, 9 de enero de 2008
La Pizarra del Kike (2): Movilidad en Defensa
- El cierre es el que manda y organiza la defensa continuamente. Y es el encargado de fijar la marca del punta del equipo rival. El objetivo principal es cubrir el centro y, más concretamente, que el punta no reciba la pelota más cerca del doble-penalty.
- El punta es el que cierra todas las líneas de pase al que tiene la pelota y, si es necesario (porque el de la pelota avanza), le presiona. Si la bola está en una banda, el punta cierra el pase al medio (el pase atrás nos da igual).
- Los alas cierran sus lados correspondientes. Esto quiere decir que si un rival entra por su lado, el ala le persigue... ¿Hasta cuándo? ¡Hasta que el cierre le diga lo contrario! Si el cierre no le dice nada, le sigue. Si el cierre le dice que él se encarga, se olvida del rival y vuelve a cubrir su banda. Cuando un ala cubre al que tiene la pelota en la banda, su objetivo es evitar que el rival entre (o pase la pelota) por la banda... El pase al medio ya debería estar cubierto por el cierre y el punta.
Estos son los principios básicos defensivos en los que yo me baso... Pero todo es hablarlo.
Lógicamente, el apartado de echarle huevos y de que cuando se entra para robar la pelota o pasa la pelota o pasa el tío, pero los dos a la vez no... Eso ya es responsabilidad de cada uno... ¡Pero eso algo que ya conocemos todos!
Liga de Fútbol Sala | Salesianos Atocha AA 9 - Intrum 4
El Salesianos gana en su debut con un partido en el que fueron de menos a más. García Caro, Kike y Peska, goleadores. El Intrum no asustó. Pablo Alcazar estuvo serio bajo palos
SALESIANOS ATOCHA AA 9
INTRUM 4
Salesianos Atocha AA: Pablo Alcazar, Kike, Córdoba, Peska, García Caro, Miguel y Antonio. En el banquillo; David Montero.
Intrum: Un huevo de tíos vestidos de negro.
Goleadores: García Caro (6), Kike (2), Peska (1)
Árbitro: Ignacio Trigo.
Incidencias: Sanchinarro. 6 espectadores.
Paco Trueba 9/1/2008
El “susto” del primer partido de liga ya es historia y sirvió para analizar la altura del Salesianos en una situación de riesgo que no admitía vuelta de hoja ni partido de desempate. Prueba superada. El equipo tiene cuerpo y cabeza, y no se atisban los nervios de los primerizos o los inseguros. El terreno de juego de Sanchinarro, además, cumplió con su papel de escenario perfecto para las noches perfectas y habrá que esperar ahora a que pasen los iguales y los parecidos.
El Intrum, por cierto, duró un suspiro, pero fue un suspiro profundo. Saltó al campo conectado al partido, tocó bien y disfrutó de la primera ocasión de gol. El remate fue claro, malo y no sabría decir por que el balón salió fuera. Pese a todo, el muchacho dejó detalles de clase y, como tiene entradas y perfil argelino, se entiende que alguien, alguna tarde, quisiera jugar a los parecidos y deslizara el nombre de Zidane. La ocurrencia sería divertida si el muchacho no la llevara clavada entre pecho y espalda.
El Salesianos respondió contundentemente: Peska provocó un barullo en el área, metió el pie no se sabe bien como, el balón pego en el palo y García Caro empujó el balón en línea de gol. Hay que reconocerle a este jugador su suerte, su colocación, y una especie de varita mágica que le hace convertir en goles casi todas sus intervenciones. El Intrum salió aturdido de la jugada, porque los postes no suelen ser campanas de boda. Desde ese momento, los de negro fueron perdiendo, poco a poco, concentración y confianza, como si todo lo que no debía pasar estuviera a punto de hacerlo.
Tan solo en tres minutos, Salesianos ya estaba delante en el marcador. Pero descolocado. Llegados a este punto, nos deberíamos preguntar que haría un elefante en una cacharrería, y seguramente la respuesta que obtendríamos es; jugar con un 2 – 2.
Suele ser pecado de juventud, el vestir con ropa ancha, pantalones caídos y gorra. Y eso le sucedió al Salesianos, que cedió a la modernidad, e intentó instaurar un nuevo sistema de juego sobre el que no se ha cimentado su historia. Y así, le empataron.
Una rápida maniobra del entrenador provocó la vuelta a la normalidad. El regreso a la historia, y el orden defensivo.
Y así, un gran García Caro, asistido por sus compañeros, se encargó de dinamitar el partido. En sus siguientes tres disparos, tres goles. Ahora recapaciten, si nos dedicamos a crear páginas web para que Raúl vuelva a la selección, este chico se merece, por lo menos, un post it pegado de cada uno de nuestros frigoríficos.
Con el Intrum groggy, Kike aprovechó para sumarse al ataque. Montero para dar minutos a todos los jugadores. Córdoba para ir creciendo en su juego. Peska para demostrar su juventud, y Antonio y Miguel para aclarar que ellos están ahí para disputar un puesto. No los consideremos suplentes tan pronto, sino miren la lucha entre Guti y Baptista.
Lo que le siguió fue un partido disputado. Una primera parte correcta. Cuatro goles. Y varias paradas de merito de Pablo Alcazar. Una dura entrada de Córdoba, que acabó con amarilla, y midiendo sus actuaciones en defensa. Y la sensación de que los primeros tres puntos estaban cerca.
Pero aun faltaba la segunda parte. Con otros cinco goles del Salesianos. Mayor seguridad defensiva, rápidas y brillantes salidas al contraataque, y la confirmación del 7.
Lo de García Caro, por cierto, tampoco sorprende demasiado. Si su resurrección es total, su adaptación a las exigencias de la Liga nunca se ha puesto en duda. Es como si el torneo encajara perfectamente con su personalidad y con su ambición. Y con su edad. Con el tiempo nos mejora el gusto y la precisión. Que le pregunten al Milán.
El Intrum no volvió a acercarse al área de Pablo hasta pasados 15 minutos, cuando el lateral con poco pelo osó irrumpir en los terrenos de Kike. Superado Antonio, el madrileño fue embestido por un camión de los que transportan vigas para construir puentes. Lo peor para él es que no pudo ni tomar la matrícula ni reclamar falta. Tan solo admirar el túnel. Y lo que comenzó bajo tierra, terminó por el aire, con un estupendo gol de vaselina. El gol de partido. Inútil. Pero bello.
El Salesianos se había apoderado por completo del encuentro y empezaba a disfrutar de las noches europeas, las suyas. Los goles y el buen fútbol daban la razón a Montero, que había dejado en el banquillo a Miguel y mantenía el conjunto Kike-Peska-Córdoba-Paco, el mismo que jugó en Maria Auxiliadora. La virtud del grupo es que cada uno parece mejor en combinación con los otros. Hasta Córdoba se está rehabilitando después de una breve crisis existencial y de forma.
Era uno de esos partidos que te caen en los brazos si los estiras. Y así lo entendió Antonio, al que le bastó esperar. El enésimo gol del Salesianos nació caminando. Córdoba dominó su terreno de juego y aguardó a que la defensa negra se descosiera sola. Entonces, centró a Antonio, que había iniciado el desmarque. El extremo nos recordó otra vez que nada es lo que parece. Creímos que había controlado mal y hasta le vimos torpe, zapatones. Finge. En el instante exacto asistió a Kike, que seguía la jugada y fusiló al portero, que dio pena cariñosa.
El Salesianos mantiene en Sanchinarro un prestigio intacto que se renueva con partidos así, implacables. No es tanto el juego, como la certeza: perderás. Antes o después. Se comprende bien porque es un sentimiento parecido al que nos asalta a nosotros cuando jugamos contra la selección italiana o cuando los vemos a ellos en la playa cerca de nuestras mujeres. Perderemos.
No se puede reprochar que el Salesianos se hubiera distraído y pensara ya en otros asuntos de peso como los próximos partidos o los regalos de Reyes. Y fruto de ese despiste llegó la última aproximación del Intrum, una jugada que el se envenenó. Entonces caímos en que Pablo Alcazar no se había pasado por el control de firmas. Ni paradas ni milagros. Insólito. Y breve. Un grandón chutó y Pablo paró dos veces, el tiro y el rebote. Ya estábamos todos.
La conclusión es que el Salesianos continúa creciendo y al mismo tiempo reconociendo alternativas (Miguel y Antonio funcionan). Lo más positivo es que en ese proceso se comporta como los equipos hechos, con todo por delante y cada vez más cerca de todo.
Los jugadores:
Pablo Alcazar: Se mostró seguro y la mayoría de los goles que recibió fueron por problemas defensivos.
Carlos Córdoba: Empezó muy flojo y mejoró a lo largo del partido. Se mota mucho su bajo estado de forma.
Enrique Duque: Se hizo con el balón y se encargó de sacarlo jugado cuando más problemas tenía el equipo, completó un gran encuentro.
Peska: No dejó de correr en todo el partido y dejó algunos destellos de auténtico crack.
Antonio Aragones: Completó un buen partido, aunque se le vio un poco bajo de forma.
Miguel Angel: Jugó un buen partido y sólo le falto el gol.
Garcia Caro: Marcó 6 goles, estuvo siempre donde tenía que estar. Está en un gran momento.
El crack: Garcia Caro demostró su magnifico estado de forma con 6 importantes goles.
El dandy: Montero, sin lugar a dudas, el que más clase tenía.
El duro: Carlos Córdoba bien pudo merecer la expulsión y complicarle la vida a su equipo tras varias faltas en defensa.
Vaya dia: Miguel Angel aunque lo intentó de todas las formas posibles, se fue sin marcar.
La Pizarra del Kike (1): Movilidad en Ataque
El primer debate táctico de la temporada que saco a relucir es sobre la Movilidad en Ataque (algo que creo que hicimos mal en el primer partido de liga… exceptuando algunos momentos de la segunda parte).
1. Lo primero y, para mí, más importante es generar huecos. Esto es cosa de todos los jugadores (no sólo del punta). El fútbol sala no es un deporte en el que puedas estar estático en algún momento (como el fútbol 11). Si nos cansamos, pedimos el cambio, pero no podemos estar en ataque escondidos detrás de algún defensa o pasar la bola y quedarnos en el sitio. Todo pase debe implicar un movimiento después. Los cuatro jugadores de campo deben estar continuamente moviéndose para generar nuevas situaciones en ataque. Y moverse en ataque no implica siempre ir hacia delante… Que el punta baje puede abrir un perfecto hueco para que un ala entre desde atrás. Si el punta siempre es la misma referencia arriba, si los alas sólo están en sus bandas, si el cierre jamás sube... ¡seremos muy fáciles de defender!
2. En segundo lugar, hay que tener en cuenta que el campo en el que jugamos es bastante ancho. Por tanto, para abrir huecos en las defensas con más facilidad, es importante aprovechar todo el campo. Tenemos que evitar encerrarnos entrando siempre por el medio. La forma más fácil de encontrar un hueco para entrar es empezando en el medio para abrir espacio y entrar por la banda. ¡No pasa nada por hacer un desmarque pegado a la línea de banda!
3. Por último, considero que hubo demasiada conducción del balón. Los regates son efectivos en momentos determinados (para hacerse hueco para tirar, en contragolpes, para hacer jugada por banda…). Pero, en general, hay que moverse sin balón. Cuanto más se conduce la bola, más lento y previsible es el ataque. Los pases al primer toque son los más difíciles de defender. Especialmente, el que va al centro a recibir (a no ser que sea un gordo cabrón) debe soltar la pelota los más rápido posible, para no dar lugar a que se cierre la defensa. Abrir a cualquiera de las dos bandas o devolverla atrás…
En futuras entregas, hablaré de posibles movimientos ofensivos que deberíamos ensayar en entrenamientos (pases largos, salida de presión...). Para no mezclar conceptos, los que vayan aportando comentarios (los entrenadores de chavales seguramente puedan aportar más que yo), que lo hagan únicamente del tema del día.
martes, 8 de enero de 2008
Presupuesto y estado de las cuentas del club
Participación de 8 futbolistas = 250 x 8 = 2000 euros
GASTOS
Inscripción Liga = 1605 euros
Equipaciones = 230 euros
Balón = 18 euros
TOTAL GASTOS= 1853 EUROS
TOTAL
2000 (I) - 1853 (G) = 147 euros
*no hay previsión futura de ningún gasto más, tan solo el problema con las camiseta de Iván, y el pantalón de Pablo.
Previa 08-01-2008
Esta tarde se vivirá con especial atención el partido que enfrentará al "Salesianos Atocha AA" con tra el "Intrum". La afición espera espectante el partido de esta tarde y desean ver a su equipo conseguir los primeros tres puntos de la temporada.
Pero quizás el partido no llega en mejor momento para algunos de sus jugadores. El delantero Ivan Blanco Sanchez se perderá el primer partido por lesión. Se ha hablado mucho a lo largo de la pretemporada del estado de forma de este gran jugador, pero quizás la inactividad de los últimos años le impida rendir como años pasados. En principio la lexión del jugador sólo le impedirá jugar el primer partido de liga y se espera que pueda entrenarse con el grupo la semana que viene con normalidad.
Otra de las grandes incognitas son los nuevos fichajes del club. Como el de Carlos Gil "Peska" y la vuelta a los terrenos de juego de Antonio Aragones, Pablo Alcazar y Miguel Angel García. Durante la pretemporada les hemos visto activos y se espera mucho de ellos, pero ¿Serán capaces de lograr contentar a la afición?.
Por otro lado tenemos, a lo ya veteranos, Francisco Javier García, Enrique Duque y Carlos Córdoba. Se les ha visto realizar una gran pretemporada acompañados del "personal trainer" David Montero. Aunque las últimas semanas no se ha visto a Carlos Córdoba en el entrenamiento, por lo que no sabemos el estado de forma en el que llegará.
La única baja importante es la de David Suarez del Olmo que ha decido fichar por otro equipo. Como el decía en rueda de prensa en el verano "... es lo mejor para mi carrera profesional, tengo que seguir aprendiendo y me voy con la sensación de haberlo dado todo por este club ...". Todos le desamos lo mejor es su nuevo club.
Máximo goleador
2. Kike: 2
3. Peska: 1
-
Ivan: 0
Antonio: 0
Miguel: 0
Córdoba: 0
Su: 0
Pablo: 0
Calendario de la liga
Martes 8-1
Salesianos Atocha AA (9) -Intrum (4)
JORNADA 2
Jueves 17-1
Grupo Cortefiel-Salesianos Atocha AA 20 H
JORNADA 3
lunes 21-1
Salesianos Atocha AA-CAI Madrid 20 H
Mas partidos
